El taller de Roxana Alvarado se llena de dibujos, pinturas y de esculturas en vidrio. Cada obra es la memoria de una herida dicha con toda la emoción del mundo. A veces, surge un silencio. Luego, la voz, tensa pero dura, dice que es urgente darle un homenaje a todos los que conocieron la violencia bajo sus numerosas caras. Colectivo Zudaka logro conseguir una pequeña entrevista con esta ilustre y simpática artista chilena. |
Foto: Leopoldo Esteban |